jueves, 10 de enero de 2019

Roberto González - Flor de poder


Artista: Roberto González
Álbum: Flor de poder
Año: 1991
Género: Rock
País: México
Fuente de análisis: LP original (1991), Discos Pentagrama [LPP-177]

Lista de canciones:

LADO A

 1.   Violación
 2.   Ilusión
 3.   Solo
 4.   Contigo
 5.   Otra vez
 6.   Quiero más

LADO B

 7.   Morocha
 8.   La Mano
 9.   Nada más
10.  Flor


Músicos:
Roberto González - voz, guitarra
Jorge García - guitarra, arreglos
Perico - batería
Ma. Elena Sánchez - bajo
Mauricio González - guitarra, armónica
Armando Montiel - conga y percusiones
Jorge Christian - sax
Mario Hernández "El Tractor" - guitarra


Sobre el disco:

Un disco aparecido en 1991, el tercero de Roberto, curiosa la producción de González. El primero según sus comentarios no le gustó; digamos que a mi gusto es bueno, salvo la mala grabación que da un sonido muy opaco al audio (estamos hablando de estudios de principios de los ochentas, sin facilidades para el rock), tiene arreglos interesantes pero es mejor por sus letras, que creo que sus letras siempre tienen algo que decir, tal vez no tengan la complejidad técnica de Jaime López, pero sí, sensibilidad y visión crítica a el mundo que le tocó vivir. 

Su segundo disco no les gustó a algunas gentes, que un poco flojo diríase y cosas así, a mí personalmente como he mencionado, me gustan siempre sus letras, además creo que representan el momento que está viviendo el autor cuando las escribe, lo cual nos da una referencia vivencial de ese tiempo y a pesar de eso tienen una permanencia que no deja de tener actualidad. 

En este tercer material discográfico, la primera canción denuncia un hecho de la vida real y cotidiana, una nota que apareció en las noticias referente a una Violación en un cuartel de caballería de la policía montada, allá por el oriente de la Ciudad de México. Es la única canción que habla de un hecho externo, pues las demás están más ligadas a su interior. El autor de la canción “Libertad” aparecida en el disco grabado con Jaime en Sesiones con Emilia ahora en la segunda canción, niega el hecho de la libertad, 10 años después de aparecida la canción mencionada, ahora es sólo una "Ilusión". La tercera rola, "Solo", una declaración ambivalente de principios, no sólo a nivel ideológico, sino en la vida cotidiana incluyendo su sexualidad.

El principio de un fin en las parejas, -¡vivamos juntos!, llevado a la canción, incluyendo las posibilidades no deseadas. Sólo el hecho de -¡quiero vivir Contigo!, tal vez una de las canciones que más me gustó de este disco, probablemente por el momento en que salió,  yo comenzaba a vivir con una pareja y la canción me quedó como anillo de compromiso al dedo. Otra vez la pesadilla  recurrente en las películas y cuentos de horror, el despertar y darse cuenta que la situación se repite indefinidamente , como un loop de un momento de la vida,  pudiendo ser deseable, pero a partir de la insistencia del hecho, resulta una pesadilla. Y sin embargo Quiero más, pues el amor es avasallador aún en contra de los principios que pensamos que tenemos y los tiramos por ese amor que invade. El problema es toparse con una zorra y enamorarse sin posibilidad de escapar y además no querer escapar. Y si esa zorra resulta una Morocha, sabrosa, inteligente y creativa, exactamente como me la recetó el doctor, no queda más que bailar, gozar y dejarse de chingaderas. Pero esperando que no se le pase La mano, pues una cosa es el amor chido, sabroso y acogedor y otra ese amor que por la fuerza que acumula termina destruyéndonos y de cualquier manera le entramos.

Aunque descubramos que es Nada más una hembra con oficio y nos tocó estar en medio de un torneo sexual, y así quedamos atrapados en el amor, el sexo y la vida amorosa, como fue atrapado el Roberto en este disco dedicado al amor y la pasión en su mayoría, salvó la primera y la última rola. Todo el disco plantea un asunto personal, la vivencia amorosa, al parecer en ese momento el Roberto luchaba por sobrevivir al amor y sus múltiples posibilidades. Pero así como comenzó con una denuncia frontal a un hecho indignante, termina en otro camino, el de la profundidad de espíritu, ese que da lo que en alguna región llaman “el venado azul” La "Flor" de poder. 

Y todo comenzó con una Violación y la Ilusión de estar Solo y estar Contigo Otra vez y Quiero más de ti  Morocha, y tomarte de La Mano Nada Más y darte una "Flor" de Poder. Algo curioso en los discos de Roberto es que por lo menos en los 3 que lleva de solista lo acompañan un montón de músicos y todos muy talentosos, algunas veces se nota la presencia de ellos sólo si ponemos mucha atención, ¿algunos problemas con los arreglos?, pues con tales músicos parecería que tendría que sonar mucho mejor, pero a veces algo falla o tal vez así es la mesura que le gusta a Roberto, pues últimamente lo escuchamos a él con su guitarra acompañado de su hija con una jaranita o una guitarra, tal vez así es la música de Roberto con acompañamiento sencillo y profundidad de letras.

Este es un disco que no volvió a salir reeditado en CD, al parecer en este año saldrá una reedición, se recomienda ampliamente que cuando eso suceda lo compren, cuando los materiales pertenecen a empresas pequeñas como Pentagrama, vale la pena apoyar y ayudar a que los buenos músicos sigan produciendo material.

Y ahora nuestra gustada sección fusílate una reseña, con nuestro acostumbrado e involuntario colaborador :


FLOR DE PODER
Roberto Ponce, 9 de mayo de 1992

Este jueves 7 de mayo en el Museo de Culturas Populares de la calle coyoacanera de Hidalgo, Roberto González presenta su reciente trabajo solista, el tercero, Flor de Poder, diez pétalos originales grabados para la disquera Pentagrama en 1991 con la plataforma musical del cuarteto Vía Corta: Jorge García, requinto y arreglos; Mauricio González (sin relación familiar con Roberto) guitarra y armónica; Perico El Payaso Loco, batería, y Elena Sánchez en el bajo. Consumadas giras y tocadas con Los Hombres Ilustres, trío con el que Roberto grabó su acetato anterior (Aquí, Discos Pentagrama producción 1990), este artista solitario nacido en el año 54 fue acompañado por Vía Corta hasta la eventual desaparición del conjunto y el regreso de Roberto al estado de su nacimiento Veracruz.

Flor de Poder es una buena noticia para la crítica que vio Aquí como una merma en la creatividad de quien formara parte, hace más de una década del grupo Un Viejo Amor. Es un disco “femenino” con base rítmica sonera, caliente, y textos eróticos a la mujer, que van desde la delectación hasta la invitación sin ambages a la cama. La excelencia de Perico y Elena la bajista (que cada vez toca mejor) cuenta con un apoyo de sabor: las congas de Armando Montiel. Si el contenido de las letras de Roberto es frugal, la forma denota una labor expurgatoria que atrapa metáforas para definir a la hembra amada o escudriñar el ser interior en soledad. Por contraste los arreglos oscilan entre el triunfo equilibrado de elementos y la carencia que produce desencanto.

Roberto nació en Alvarado y no pierde la manera directa de decir, esto es, de expresar con el canto lo que se tiene que hablar, sin importar cuán dura sea la palabra. "Violación" inicia el disco como un “yo acuso”, con denuesto, al abuso de autoridades contra una menor, reggae—rock tomado de una noticia radiofónica, denuncia la violencia sexual.

Siguen ecos de Carlos Santana con "Ilusión", sobre armonía de MI septimado. En canciones anteriores, Roberto quiso acercarse a la sociedad en alegoría masculino femenina y “penetrar su forma reaccionaria de pensar”, y también pedía a la Libertad (versión de Amparo Ochoa) “adueñarse de la tierra” Hoy confiesa su desengaño: “El basurero es toda la sociedad/ como ves, no existe la libertad”.

Un sax bien resuelto por Jorge Christian al arreglo jazzero de "Solo" (vieja melodía incluida en ¿Y qué?, un caset que circuló por 1981 debajo del agua con texto sobre la justicia) define al artista: “Procuro mantenerme por salud mental/ sin moral alguna” Y después: “Soy masculino-femenino/ un dios vigente y carnal/ solo como lobo/ fundando, fundando”.

Canta en "Contigo": “Quiero vivir contigo/ jugármela en la cama/ nacer cada mañana contigo”, letra nada inocente para un chun-cha-ca facilón. "Otra vez" comienza hablada, pero no es rap; sino una historia en donde la ironía por uno mismo y el arreglo se conjuntan juguetonamente. La voz cascada de Roberto suena deshauciada y los coros canalleros de Nina Galindo y el grupo siguen el divertimento: “Esta noche me voy a enamorar/ otra vez de la misma mujer/ y en el mismo lugar que ayer/ ¡No, no, no puede ser”. Cierra "Quiero más", balada que merecía arpegios eléctricos mejor cuidados.

De las cuatro del lado dos, las tres primeras contrastan con la final que da nombre al disco "Morocha" tiene un coro abiertamente sexual, ahí donde ritmo y arreglo están para bailar: “Ven a coger calor/ métele a la candela/ métele a mi son tu sabor”. También el rock "La mano" fluye apetito de mujer, con efectos de lira ricos. Para "Nada más", el requinto de Mario Hernández "El Tractor" fue la elección precisa en una canción de rompimiento dedicada a “una actriz sin trabajar”. Roberto es “un romántico en un torneo sexual” y lamenta haber perdido “una muy cachonda piel”. "Flor" cierra el disco, pero lamentablemente el arreglo musical se queda corto ante un texto de amor inocente lleno de connotaciones mexicanas: “Niña Teonanacatl/ semillita de Ololhiuqui/ generosa fuente de alegría/ instrumento musical del universo”. La presentación de Flor de Poder será a las 7 de la noche y en comentarios antes de que Roberto González cante algunas piezas de este disco, hablarán J. L. Concheiro, Rodrigo Farías y Alejandro Herrera.

2 comentarios:

  1. FLAC: https://thinfi.com/78ye
    HD(Parte1): https://thinfi.com/78yf
    HD(Parte2): https://thinfi.com/78yg

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