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jueves, 8 de diciembre de 2022

Alejandro Pérez-Sáez - Tiempo de madera

Artista: Alejandro Pérez-Sáez
Álbum: Tiempo de madera
Año: 1982
Género: Trova
País: México
Fuente de análisis: LP original (1982), independiente / Jabalí Trepador [MA 374]

Lista de canciones:

LADO A

 1. Noviembre 1980
 2. Semillas de girasol
 3. Amorte
 4. Tiempo de madera
 5. Canto a la media luna

LADO B

 6. Maneras
 7. Dame tú a mí
 8. Cómo decirte
 9. Temporal
10. Cara a cara


Créditos:
Alejandro Pérez-Sáez - música y textos; guitarra y voz
Eduardo Langagne - voz en "Amorte"
Claudio Perrault - voz en "Dame tú a mí"
Helena Pérez-Sáez - voz en "Cómo decirte"
Eduardo Piastro - guitarra en "Maneras"


Sobre el disco:

Más reconocido como bajista del grupo de jazz Astillero, Alejandro Pérez-Sáez editaría en 1982 un único disco de larga duración en solitario, en un estilo trovadoresco con ciertos toques de jazz y rock con una lírica altamente poética. Cuenta con la colaboraciones como la del poeta Eduardo Langagne, con quien hace dueto en el tema "Amorte" y el guitarrista de jazz Eduardo Piastro en "Maneras". Un álbum plagado de bellas melodías y magníficos arreglos de guitarra. Francamente una joya desconocida de la música en nuestro país que nunca conoció reedición alguna.

- Entrevista a Alejandro Pérez-Sáez, por Antonio Malacara Palacios, de la Enciclopedia Fonográfica. Atlas del Jazz en México:

Antonio Malacara: Todavía no existía Astillero cuando grabas este elepé ¿verdad?

Alejandro Pérez-Sáez: Pues es precisamente el puente que hice de la música clásica al jazz... sin saber que iba a llegar al jazz. Regresé de España y empecé a trabajar canciones y a tocar con Eduardo Langagne, teníamos un dúo y cantábamos en diferentes partes del país.

Este disco lo fui a presentar a La Paz, en el '82, y ese día cantaba también Tania Libertad, y la acompañaban Marco Antonio Morel y Pablo Anguiano. Ahí nos conocimos y a partir de ahí nació la amistad y ese mismo día nació la idea de Astillero por mera circunstancia fortuita. De hecho, la primera función que dio Astillero en el teatro El Granero, en realidad iba a ser un concierto mío, un concierto de canción, estaban anunciados también Marcial Alejandro, Pepe Elorza y otros tantos, y en la fecha en que me tocaba aprovechamos para lanzar Astillero.

Antonio Malacara: ¿Qué música incluyes en este disco?

Alejandro Pérez-Sáez: Mira, a finales de los años setenta estaban con la trova latinoamericana; yo llevaba muchos años tocando folklor y cantando en las peñas. En España había un movimiento mixto, muy distinto a América Latina, donde se combinaba un poco el rock y otros estilos a la trova. Entonces fue en España donde me nació la idea de hacer una carrera como cantautor.

Cuando llegué a México empecé a trabajar el material de este disco, primero hice una grabación en Radio UNAM que no me gustó. Poco después, haciendo música para teatro, conocí a los uruguayos de Camerata Punta del Este; me hice amigo de Vinicio, el bajista, y el disco lo grabé con él en su casa.

Después me dediqué a estudiar jazz, a aprender y a tocar con Astillero.

- Comentario del analista Pingüino Elemental* sobre el tema "Semillas de girasol":

...Es un antihimno a la impenetrabilidad de una mujer, a ese carácter inaprensible, inclasificable, que colma la vida cotidiana de costumbres y gustos inconexos, pero adictivos para el condenado a ser testigo meramente ocular, un tanto desesperado porque jamás podrá descifrar el código, porque nunca encontrará los nexos que permitan aprehender realmente a la pareja. De este modo, las enumeraciones que utiliza Pérez-Sáez se suceden, para expresar justo todos esos ángulos sin relación, que arman ese garabato, ese jeroglífico, ese ideograma femenino, ese laberinto. Ya sea adjetivando o a través de metáforas, al estilo del poema "Mi mujer" de André Breton, el lenguaje de "Semillas de girasol" crea ese resumen dolorosamente ajeno y a la vez próximo, con mucha certeza. Las semillas de girasol que la mujer come toda la tarde simbolizan ese ser capaz del acto más inexplicable, más irreal, y que, sin embargo, encandila. Así, la elección de un elemento cotidiano, pero cargado de significaciones, le da a la canción el tono cercano al rock, que suele utilizar ese tipo de recurso, ya sea con nombres de calles, locales, personajes, etc., como podremos ver más adelante, y que vuelven más visibles y cercanos a los personajes.

A pesar de la limitante de la interpretación a guitarra acústica y voz, Alejandro Pérez-Sáez va soltando una melodía enigmática, con atractivos punteos que siempre están al filo de quebrar el ritmo, pero que lo solucionan al final, sin falta. No extraña entonces que de éste, su único disco solista, haya saltado al bajo eléctrico en el grupo de jazz Astillero.

Semillas de girasol tampoco califica absolutamente como rock, pero la compleja modernidad de su letra, su fondo profundo y cotidiano, así como el espíritu poderoso de los bajeos y punteos de la guitarra, se acercan mucho.


*http://100mejoresrockmexicano.blogspot.com/2010/06/103-semillas-de-girasol-bonus-track.html

2 comentarios:

  1. FLAC(LP): https://thinfi.com/09bc6
    HD(Parte1): https://thinfi.com/09bc7
    HD(Parte2): https://thinfi.com/09bc8

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  2. Genial!...lo tenía en mp3...pero esto es mejor...gracias.

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